¿Qué es la infertilidad?

 

La infertilidad no siempre responde a una sola causa ni se limita únicamente al sistema reproductivo. Puede estar relacionada con factores hormonales, genéticos, metabólicos, ambientales e incluso con condiciones de salud general que impactan la capacidad de lograr un embarazo.

De forma clínica, se define como la imposibilidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección. Aun así, esta definición es solo un punto de partida.

Hoy sabemos que 1 de cada 6 personas en edad reproductiva enfrentará infertilidad en algún momento de su vida, lo que la posiciona como un tema relevante de salud pública a nivel global.

La infertilidad en la medicina actual

Durante mucho tiempo, la infertilidad fue percibida como una condición definitiva. Hoy, gracias a los avances en diagnóstico y tecnología reproductiva, esa visión ha cambiado.

En muchos casos, ya no hablamos de una condición inamovible, sino de un conjunto de factores médicos que pueden identificarse, entenderse y tratarse.

Esto ha transformado la manera en que se aborda la fertilidad: de la incertidumbre, a la estrategia.

Causas de infertilidad

La infertilidad puede presentarse de distintas formas. Se considera primaria cuando nunca se ha logrado un embarazo, y secundaria cuando aparece después de haber tenido uno previamente.

En cuanto a sus causas, no responde a un solo origen. Puede estar relacionada con factores femeninos, masculinos o una combinación de ambos, e incluso en algunos casos no tener una causa aparente.
Desde el punto de vista médico, puede involucrar:

Desde el punto de vista médico, puede involucrar:

•Alteraciones ovulatorias y hormonales

•Condiciones uterinas o de las trompas de Falopio

•Factores masculinos como calidad o movilidad espermática

•Alteraciones cromosómicas o genéticas

•Interacciones complejas entre varios sistemas del cuerpo

Esta diversidad de causas es precisamente lo que hace que cada caso sea único y requiera un enfoque individualizado.

Tratamientos

Hoy existen distintas técnicas de reproducción asistida que permiten abordar la infertilidad desde un enfoque médico y estructurado. Cada una responde a necesidades específicas y se indica a partir de un diagnóstico claro.

Tratamientos de baja complejidad

Son el punto de partida cuando el diagnóstico indica que el cuerpo necesita un apoyo menor para lograr el embarazo.

  • Inducción a la ovulación Estimulación hormonal para que los ovarios produzcan uno o más óvulos en un ciclo controlado.
  • Inseminación Intrauterina (IU) Introducción de una muestra de semen procesada directamente en el útero, en el momento más favorable del ciclo.

Tratamientos de alta complejidad

Se indican cuando los tratamientos de baja complejidad no son suficientes o cuando el diagnóstico lo justifica desde el inicio.

  • Fertilización In Vitro (FIV) Fecundación del óvulo con el espermatozoide fuera del cuerpo, en un laboratorio especializado. El embrión resultante se transfiere al útero en las condiciones óptimas.
  • FIV con Ovodonación se utilizan óvulos donados, indicada cuando la paciente no puede usar los propios.
  • Método ROPA Modalidad de FIV para parejas de mujeres, donde una de ellas aporta los óvulos y la otra lleva el embarazo.